Desde inicios de la pandemia en el país, hemos observado que existe un promedio de más del 15.7% en el área de desempleo. El gobierno ha tomado medidas al respecto, por ejemplo la creación del “Bono Proteger” para tratar de ayudar a la población con “necesidades económicas”, el bono en cuestión ha sido atacado por ineficiencia e incumplimiento en el pago a los solicitantes.
La mala organización de presupuesto y control del Bono Proteger, nos tiene a más familias muriendo de hambre que satisfechas.
Según la presidencia de este país se contaba con un presupuesto de 16 mil millones de colones para ayudar a las familias quienes pasamos necesidades por motivo del Covid-19, esta suma de dinero se dispuso para ayudar aproximadamente a 46.600 personas que lo necesitan ya sea por despidos, suspensión temporal laboral o que se encuentran en reducción de jornada laboral y asimismo a los trabajadores independientes.
A la hora de llenar la solicitud se pide conciencia para hacerlo, ya que este bono es un apoyo para personas quienes realmente lo necesitamos. En la actualidad, existen familias quienes tienen hasta dos o más personas recibiendo el bono, es decir, el dinero que podría estar quitándole el hambre a muchos, lo están gozando personas asalariadas quienes solo ven el Bono Proteger como un extra para su bolcillo.
El reglamento establecido en el decreto establece los lineamientos generales del procedimiento de solicitud y asignación del Bono Proteger, ahí es donde se determinan los mecanismos de validación, control, seguimiento y rendición de cuentas. El mal control de planificación y otorgamiento del mismo a personas que no lo necesitan realmente ya que no se estudia minuciosamente a cada solicitante ha provocado que el presupuesto disminuya exponencialmente y se nos diga que ya no hay dinero para seguir haciendo los depósitos.
A la comunidad de desempleados nos dicen que el Gobierno no tiene un plan B para conseguir más dinero y pagar los bonos a las familias. Los diputados no quieren aprobar un presupuesto extraordinario de 292 mil millones porque simplemente no hay rendición de cuentas por parte del gobierno, no hay un reporte de qué se está haciendo realmente con ese dinero. No hay fondos para satisfacer nuestras necesidades básicas o quizá sí lo hubiera, si realmente se hiciera un buen estudio a cada persona que lo solicita, encontrar nexos entre personas de un mismo núcleo familiar quienes se dan el derecho de solicitarlo sin necesidad. No es justo que nos estemos muriendo de hambre. La economía en las costas está mal, no queremos bono, queremos trabajar. Las familias con empresas pequeñas necesitamos ayuda del gobierno para poder llevar alimento a nuestros hogares. Los desempleados que tenemos familia e hijos a quienes debemos mantener, estamos requiriendo ayuda urgente.
Melissa Ramírez.


