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“Doble moral: La madre de los problemas sociales”

«DE PIE CONTRA LA DEMOLICIÓN«

País: Costa Rica.

Año: 2015.       

Medio: AmeliaRueda.com

Entrevistado: Carlos Aguilera.

Fecha: 31/01/15.

Periodista: Alonso Mata Blanco.

CRÍTICA por: Melissa Ramírez

Carlos Aguilera es un señor de San José que simplemente se negó a que su negocio fuera demolido por parte del Ministerio de Salud, el texto refleja que es un hombre de escasos recursos y pobre el cual decide apegarse al hecho de no querer quedarse sin su única fuente de ingresos. Esta historia con tintes sensacionalistas, refleja la trasmisión de compasión y lástima y al mismo tiempo busca la manera de aplastar y minimizar cualquier luz de esperanza, por lo tanto, es una crónica que desea crear sentimientos en el lector a como dé lugar.

Un conteo exhaustivo de la materia prima es con lo que se abre el texto, aún  para cualquiera que no conozca sobre el oficio de ser zapatero, se le hace fácil comprender que es escasa y no son suficientes materiales para desempeñar un negocio exitoso, por lo tanto, trasmite que hay pobreza y necesidad. Además, se compara a todos estos utensilios con pasajeros del bus Sabana Cementerio, los cuales pelean por un lugar o en este caso un asiento. Para quienes han visitado San José y han viajado en estos autobuses es sencillo entender la analogía, pero, para quienes no lo ha hecho, les explico, Sabana Cementerio es un bus que presenta una carrocería mal hecha, su pasaje es barato, es incómodo, ruidoso, sucio y peligroso, así que, conociendo esto, ¿Por qué compararlos? La respuesta es, sensacionalismo.

Como bien es cierto, las crónicas son el fuerte de los problemas sociales, ya sea, pobreza, drogadicción, abusos, abandonos, desempleo  y demás, esta característica de las crónicas  se hace presente sin lugar a dudas.

Habla sobre el señor que es zapatero, el cual su papá construyó el negocio de “dos metros cuadrados” hace 50 años, esta es una exposición más que aplica el autor para hacer pequeño todo lo que sea posible, busca que el lector imagine cuatro paredes y un techo y lo consigue, también añade el material del que está hecho, madera. También comenta que su abuelo le enseñó a coser, lo que quiere decir que muy probablemente el abuelo también era zapatero y contextualiza que definitivamente viene de un linaje pobre y bajo, no alaba en ningún  momento la labor de este gremio ni refleja algo de motivación y valentía. El autor comenta lo siguiente: “Todos se fueron menos el habitante del más pequeño de los locales”, una vez más hay necesidad de crear una imagen comparativa y menospreciativa.

“Jamás te des por vencido” es lo que dice un rótulo hecho a mano que está pegado en una de las paredes del negocio de don Carlos, frase que el autor demuestra que ha sido y será la filosofía de vida de este señor. No puede ser objeto de decoración, no, es necesario agregar ese detalle de una frase de lucha para sumar a la aplastante crónica. 

Dos párrafos para hablar sobre la lucha de don Carlos, su asesoría con un abogado y la inexistente respuesta de la Sala Constitucional, es lo único que se puede sintetizar de ambos párrafos y es el resultado para tratar de solventar sus necesidades, de igual forma hace énfasis en su solicitud de revocación con apelación en subsidio, porque claramente necesita dinero para sobrevivir. Las crónicas prestan atención a los detalles, son minuciosas y curiosas, pero leer constantemente un texto que habla sobre pena, necesidad, lucha, guerra, pobreza todo el tiempo, en vez de utilizar el material de otra forma y ser una crónica de valentía no es el objetivo principal del autor.

Se acerca el final, cuando más pronto estuvo el desenlace de lo legal y positivo y se asomaba una luz de esperanza al poder continuar con su negocio en pie, llega la conclusión del autor y su gigante “No obstante”. Mata, expresa que se necesita mucho más que recursos, (no dice cuáles ni de qué tipo) para mantener el negocio en pie y tampoco hay que aferrarse a los procedimientos judiciales como salvavidas, justamente eso se lo dice al señor de clase baja, al señor que haría cualquier cosa por mantener su legado. Lo que en párrafos anteriores reflejó como esperanza ahora no es suficiente ni digno.

El autor encuentra un detalle más para exponer a su víctima, esto lo hace al escribir que don Carlos ha tenido que montar guardia día y noche durmiendo en la zapatería para evitar que le roben su mercadería o lo más trágico que le derriben su local. Trata de amortiguar sus prejuicios diciendo que el señor no dará ni un paso atrás y “seguirá confeccionando calzado con las botas puestas” acompañado de “Zapatería Panamá sobresale en la selva urbana como una imagen de antaño (o sea antigua) que se resiste a la extinción (como cualquier especie desaparecida del planeta), un comentario jocoso y de doble sentido para terminar su crónica doble moralista.

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